domingo, 23 de febrero de 2020
Carnavales 2020, dolarizados.
Carnavales 2020, dolarizados.
Luis Alfredo Rapozo.
El pueblo quiere alegrías, está harto de politica barata y revolución de hambre.
Pero, los carnavales...serán de hambre, no hay plata para traer a la Sonora Matancera, ni bailar en el Hotel Avila con una negrita.
La vaina está tan jodida, que mucha gente tiene casa en la playa, y no puede disfrutar de ella, como en otros tiempos.
¿Quién puede pensar disfrutar en carnavales, si acaso tiene un kilo de harina de maíz en su casa y medilo cartón de huevos?
Es un extraño mundo , lo que vivimos. Los jerarcas de la revolución andan felices, porque el pasado día de los enamorados se dio un pequeño fenómeno , por lo menos en Caracas, que llamó la atención. Les digo, hubo cierto movimiento de la poblción en algunos sitios, centros comerciales, restaurantitos, motelitos y comercio. El tráfico aumento un tanto y se sentía en el ambiente, cierta alegría y necesidad de pasarla bien, o sea, el deseo de una población por compartir y consumir. Es una población, que tiene años pisada por la bota del control de precios, la escasez de dinero; entiendase, efectivo; y muy poca capacidad de demandar servicios como en otros tiempos, hace 20 años.
Entonces, que en ese ligero movimiento-tan poco fue una cosa del otro mundo-, algunos analistas sesudos del gobierno de Maduro, dicen que la economía se está reactivando, me parece que están leyendo mal el asunto. Yo considero, que ello es falso Naturalmente, digo que es un fenómeno, y muy interesante, pero engañoso. La verdad, es que las estanterías presentan sus productos , colocando sus precios en la divisa norteamericana. pero eso no quiere decir, que todo el mundo tenga dólares, o maneje frecuententemente el billete verde.
Al contrario, a pesar que en ciertos circulos comerciales donde acude un target alto de consumidores, se observe el dólar, ello no quiere decir, que el grueso de la población trabajadora, maneje esa divisa. Por el contrario -decía-, la pobreza se acrecenta, porque esa población; esos empleados públicos con bajos ingresos, no tienen capacidad de pago, y sus neveras andan vacías,como su despensa; esperando con ansias la entrega de la caja clap para mitigar el hambre y la cual, no tiene proteinas. A veces aparece una latica de sardina, que cualquier hombre se la puede comer con un plato de pasta, pero que no puede calmar el hambre de una familia, digamos de cuatro o cinco miembros. Entonces, la familia venezolana está pasando hambre y no huele la carne, ni el pollo, ni el pescado en su plato. Esa es la verdad.
Necesariamente, hay que responder algunas preguntas que lo requieren. ¿De dónde salen los dólares que circulan en la economía de sobrevivencia, que se vive? ¿De las remesas, que llegan en bolívares?
El manejo de divisas , demuestra que el bolívar, casi no se ve. Hay deficiencia en nuestra propia moneda. Los aporreados y deslucidos bancos nacionales, pagan 50 pedorros bolivares cada vez que se va a taquilla, y algunos lo hacen miserablemente, una vez a la semana, como el Banco Caroni, por ejemplo. Entonces, eso es tener una mejora de la economía?-pregunto-. Vayan para otro lado con ese cuento; a Rusia, China...pero, aquí, no.
Ya estamos en Carnaval 2020.
¿Ustedes creen que la familia venezolana, tiene opciones de distracción, como antes, recorriendo el país; visitando a la familia, pernoctando en hoteles,posadas, etc? claro que no. No tienen dinero, ni para comprar la cesta básica.
Algunos bajarán a La Guaira, buscándo algo de sol y darse un baño el mar. Ida y vuelta.Y se llevarán su comida preparada bajo el brazo, hasta los refrescos se lo llevarán. Otros se llevarán su pan relleno con cualquier cosa. Y les aseguro que los pobress comerciantes guaireños, quedarán haciendo cui, cui con bajas ventas. No hay que ser pitoniso.
martes, 18 de febrero de 2020
En Revolución, no hay salud para el pueblo
En revolución, no hay salud para el pueblo.
Luis Alfredo Rapozo
"Entrar a un hospital en Venezuela, da miedo. No hay garantía de salir vivo.-me dijo una jovencita, en la entrada de la morgue-.
"Vine con un dolor de cabeza terrible, y no hay tomografo"-me dijo una señora desesperada-.
"Vine con diez dedos, y me voy con nueve dedos"-me dijo mi compadre Pancho, después de ser atendido por un médico cubano-.
Cuando nos enteramos que a mi compadre Francisco Jiménez, "Pancho", le habían cortado un dedo del pie,Entendimos que estaba en mal estado debido a la mala circulación y su diabetes no bien atendida. Entonces pegamos el grito al cielo y fuimos corriendo a visitarle.
Ustedes saben, que eso es grave en la salud de una persona. Yo digo, que generalmente, cuando te cortan un dedo del pie, lo más propenso es que el cirujano "mata gente" le coja el gusto y quiera seguir echando cuchillo hasta cortarte la pierna al paciente, y acabar con tu vida, antes de tiempo. Eso lo digo, porque es más fácil cortar un miembro para estos "cuchilleros" , que proceder a recuperar fisicamente a un paciente y tratarlo sin que sufra tal pérdida... Eso lo he visto en unas siete oportunidades, en el transcurso de mi vida.
Efectivamente, casi me da un infarto. Pancho me comentaba muy tranquilo-como si nada-, que ya había superado el mal momento con el corte del fulano dedo. Yo como toda persona que llega con malas noticias, le dije claramente que él estaba muy desinformado de cómo tratar "el pie diábetico", y que me parecía que había sido una decisión muy violenta. ¿Tu crees que te cortaron una uña del pie, o qué?-le pregunté al Pancho, que ya comenzaba a acelerar la respiración y a ponerse agresivo por mi interpelación. Te digo, que debes visitar un verdaero especialista, un médico venezolano que maneje la materia y te recomiendo al Dr. Fulano que le ha salvado las piernas a mucha gente, pero es privado, debes costear ese tratamiento, le dije.
Dime una cosa-le pregunté- a ti te hicieron evaluaciones de tu circulación; a ti te trataron la infeccción que tiienes, etc., etc.? Pues resulta que al pobre le cortaron el dedo en un Centro Integral del pie diabético-asi es como se llama el local-, que queda en Coche, en Caracas y lo hizo un médico cubano con solo verlo a simple vista. El tipo vestido de blanco lo examinó visualmente y le dijo que "...ese dedo come mielda, había que cortarlo, que no tenía otra altetrnaiva y ambulatoriamente, como si estuviera en "la sierra maestra", zas, le cortaron el dedo y pa tu casa.
Naturalmnente, en estos tiempos de revolución de estiércol, ustedes saben muy bien el mal estado de los hospitales. Eso cada vez es peor, parece que no llega al fondo, la mala atención; el deterioro de las infraestructuras, las carencias elementales de medicamentos y artículos necesarios para darle salud al pueblo. Ustedes saben, que eso, es letra muerta en la Constitución. La revolución se tiró tres gases fétidos en la atención de la salud del pueblo. Ustedes saben, que si la mamá de Aristóbulo -Min de Educación. , se enferma por alguna razón, la señora va a parar como un rayo a Houston, ni por ensayo,se le ocurre llevarla a un CDI, para que le traten su pie diabético.
Ya el cuchillero de Coche, le había dado la noticia a Pancho, que tenían que cortarle la pierna en la última inspección que le hizo. Incluso, el pobre compadre se estaba despidiendo de este mundo , porque su corazón no está en buenas condiciones , para resistir una operación. Al final del asunto, los hijos de mi compadre , reunieron unos cuantos dolarcillos y se lo llevaron al médico que les dije...y este ofreció su conocimiento y esperticia para salvarle la pierna, además de enseñar a cuidarse a mi descuidado compadre, que le había entregado todo a Dios y a la revolución.
Así que mi compadre, seguirá meneando la cola, dios mediante.
viernes, 23 de septiembre de 2016
HABLA UN CUENTISTA:
LUIS ALFREDO RAPOZO
Luís Alfredo Rapozo comparte algunas
palabras con cuentistas urbanos
que escriben cuentos cortos
¿Cómo trabajas, en tu casa, en La Pastora ? ¿Te sientes
cómodo en este lugar?
No me quejo. Me acostumbro en mi ambiente y me siento bien
aquí. Tengo mis libros de consulta a la mano y puedes ver mi terrible obsesión
por la lectura, hasta en el baño puedes conseguir un libro. Luego, debo
dedicarme a recogerlos y ordenar nuevamente en la biblioteca, en forma
periódica. Ahora, cuando estoy escribiendo sobre un tema que merece
investigación si soy más metódico y tengo varios textos de consulta sobre una
mesa como si estuviera en la Biblioteca Nacional , cuando investigaba mis
trabajos de secundaria;o en una sala de ciencias sociales en mi amada Biblioteca
de la UCV ,
posteriormente. Eso no se olvida y mi casa es una biblioteca. Utilizo para
escribir una computadora portátil que se
me está poniendo vieja, pero sus teclas son tan suaves que me siento como
tocando una sinfonía; cuando escribo un cuento, o una crónica. Corrijo
generalmente, sobre el mismo texto cuando reviso escritos cortos, pero cuando
hago escritos más elaborados, me gusta imprimirlos para revisarlos a la vieja
usanza; a mano, con lápiz, y saco en limpio antes de pasar los originales a la
computadora. He perdido mi seguimiento a la música, ahora siempre ando
pendiente de los programas de opinión en la radio, la cual enciendo bien
temprano y solo veo TV cuando me interesa un discurso especifico, un buen
programa de noticias, documentales; una noticia internacional o algún programa
serio y bien hecho. Del resto, me olvido del mundo y me instalo a ver buenas
películas clásicas que suelo ver varias veces. Tengo una buena colección de
películas que harían suspirar a un cinéfilo y en temporada de los premios Oscar
de la Academia ,
te aseguro que procuro tener todas las películas en casa y disfrutarlas al
máximo; siguiendo la crítica del momento, eso me encanta y lo hago desde hace
varios años. Ahora, te digo que la música de la Sonora Matancera la escuché
hasta el cansancio, incluso tuve un programa de opinión donde amenizaba con ese
tipo de música e interpretes diversos de la época y lo cual me hacía tener en
Anzoátegui una audiencia de mujeres y hombres que apreciaban ese estilo y me
seguían a diario con entusiasmo y solidaridad.
En ese ambiente, escribo mis cuentos diarios, que son breves
y les doy vida en 20 minutos, después de pasear por recuerdos y también después
de jugar con la imaginación…inventando cada cosa, que hasta los perros hablan,
las aves bailan guarachas y los muertos salen a caminar como buscando lo que no
se les ha perdido.
Ahora, a los cincuenta y seis años se te ve tranquilo,
centrado como si tuvieras otra vida
Sí. Viví un tiempo perdido en el ajetreo de ganarme la vida,
como todo el mundo. Pero, desde que mi hijo se hizo hombre y profesional, me tomo la vida
sin tanta angustia para no morirme de un infarto. Hacer lo que uno quiere en la
vida-en mi caso escribir-, no es una cosa que se logre fácilmente. Algunos
tienen mucha suerte y oportunidad, y entonces logran involucrarse con el medio,
pero en mi caso…tuve que hacer espacio para cumplir ese sueño de dedicarle
algunas horas de mi vida al placer de escribir como oficio…aunque la violencia,
la inestabilidad que se vive en Venezuela –creo-, amenaza a los creadores,
poetas y especimenes afines a morir de hambre, si no se tiene un ingreso
decente y dificulta la escritura
consuetudinaria. No es fácil, como diría Leopoldo Castillo. Por eso, valoro
mucho cuando una persona, se escapa de la realidad, aunque sea un momento y nos
echa un cuento.
¿Haces mucha vida social mientras escribes?
No como quisiera y es que los amigos andan extraviados en su
mundo. Ha cambiado mucho, la manera de
compartir y ya no se ven tertulias literarias; no hay espacio seguro donde se
pueda ir, sin arriesgar la vida; no se puede andar por Caracas, ni siquiera
comenzando la noche, sin correr el riesgo de una desgracia, un asalto, o un
robo y la vida nocturna vale plata, porque las tascas con vino barato, jamón
serrano y buen queso en una barra, parece que quedaron en el pasado. No hay
bolsillo que aguante tanto desembolso. De vez en cuando, las reuniones de
amigos levantan el ánimo y las visitas programadas o no, refrescan las
amistades en casa, en una tarde de baile, conversa y bebidas multi-aromáticas. Por
eso, cuando hay eventos en la ciudad donde el libro es rey, pues me puedes ver
allí; y si hay alguna presentación de un talento que se expresa y difunde su
trabajo, pues siempre me anoto, no solo para enterarme de lo que hace, sino
para apoyar solidariamente el esfuerzo…Yo digo, que cualquier actividad que
alegre el espíritu es excelente y si es una buena obra de teatro, ni se diga…
¿Te gusta Caracas?
Seguro. Caracas tiene un encanto. Aunque ciertamente, como
te dije, la ciudad se ahoga en el caos, la desidia y el abandono. No es la Caracas del pasado
reciente…con múltiples opciones y cierto glamour de capital petrolera. Pero,
tiene mucho que contar; tiene mucho que mostrar en su cambio indiscutible, sea
trágico, inverosímil, violento…De repente, hay que huir por la derecha y darse
una vuelta por cualquier recodo nacional para
ver otros escenarios, sin embargo, es grato retornar a Caracas y sentir
su altura, su fresco de ciudad primaveral y verdor de pie de montaña
Qué opinas de la sección
“Echa tu cuento” de Últimas Noticias?
A mi
me parece que es una necesidad social. Te digo que muchos diarios en las
principales ciudades del mundo tienen espacio en sus páginas para el relato, el
cuento, la poesía, donde puede participar abiertamente el lector, el ciudadano;
que sigue su diario con solidaridad día a día. En Venezuela hay pocos diarios
que pueden presentar exitosamente una página semanal como en este caso nos
presenta Últimas Noticias. Ya tiene más de cinco años continuos permitiendo la
expresión de la gente. Al principio, los cuentos eran anécdotas muy populares
de todo tipo, que aparecían y que venían de distintas partes del país. Hoy día,
se observa que hasta cuentos literarios, históricos también tienen cabida en la
sección. Es decir, me parece, percibo que hay un cambio. Sinceramente, opino
que la sección merece un estudio, un análisis de su contenido; unas estadísticas
que hable y permita una interpretación para ir más en profundidad y hacer una
descripción más didáctica, que definitivamente puede reorientar, afianzar
su orientación.
¿Hacia dónde crees que va
“Echa tu cuento”?
Pienso que cada día que pasa
va contribuyendo con su dinámica. Permíteme explicar:
Todos sabemos que los últimos
años nuestra realidad social es muy intensa. Hay confrontaciones políticas y
sociales que afectan la vida del ciudadano en su modo de vida. De igual manera,
un cuentista, un poeta, un escritor, un narrador no vive metido en una burbuja
de jabón aislado con su creación del mundo real. Entonces, el cuento
cotidiano-por así decirlo-, comienza a aparecer. Y eso, es interesante. Porque
entonces, los cuentistas hablan de las colas para comprar comida, hablan de las
necesidades, de las necesidades, de la escasez y eso no es malo para nada;
porque se registra lo que está pasando. Por supuesto, uno entiende que la idea
es mantener la página al margen del conflicto político, sin embargo, es de
suponer que alguna cosa salpique sin que uno pueda evitarlo, como cuando
una paloma pasa y por cosas del destino hace lo que le da la gana en el aire
con la mala suerte que un andante resulta chorreado por el fortuito destino,
que mancha su hombro como un rayo de luz inevitable.
En todo caso, “Echa tu
cuento” debe ser una manifestación que se adapta a los tiempos y lo hermoso es
que se mantenga sorteando ventiscas y temporales. En ese sentido, creo que hay
mucho por hacer, entre otras cosas promover encuentros, talleres, concursos
anuales; cualquier evento, que vaya más lejos que la página de los domingos
como ejecutan los principales diarios en el mundo, que tienen una página de
cuentos populares y literarios.
Rapozo, al realizar una pasada por la
historia de la sección “Echa tu cuento” hasta la fecha hay varios nombres de
cuentistas que resaltan por su presencia. Hay lectores que han participado una
sola vez, otros tienen 7 cuentos; 15, 23, 87, y tú apareces descollando
con casi 300 cuentos. Es bastante. ¿Qué dices?
Yo pienso que algunos lectores se motivan a
enviar un cuento, una anécdota y la comparten, pero solo tenían en mente una
sola historia por alguna razón. Quizás le pareció a nuestro cuentista que era
algo gracioso para compartir; dramático, sin igual e interesante. Entonces,
allí se cumple uno de los objetivos de la página, que es la participación. Yo
diría que en este renglón entra la mayoría. Pero, aquí entra un elemento a
considerar en otro momento y es el hábito de escribir que tenga el cuentista,
es decir, si es constante, trabajador, dedicado al arte de contar cuentos.
Luego viene un grupo de cuentistas que
quizás lleguen a enviar 7 escritos y luego se pierden. Ese fenómeno debe tener
una explicación. Generalmente, el primer escrito es publicado en el impreso y
después “… naranja china, limón francés…” porque hay muchos escritos haciendo
cola y hay que darle la oportunidad a la mayoría.
Tú sabes que un escritor quiere ser leído y
eso pasa aquí, en Madrid y hasta en Moscú; pero no es posible que lo publiquen
a uno todos los domingos, pues “no hay cama para tanta gente” como dice la
canción. De repente, nuestro cuentista pierde motivación. Hoy en día ese
problema queda parcialmente resuelto con los avances del medio digital y
entonces, también puede ser leído por esa vía; es decir, que tu cuento se
mantiene en el ciber espacio y puedes ser leído muchas veces, casi hasta
el infinito.
En mi caso, siempre escribo y entonces tengo
un relato, una historia donde algún acontecimiento, episodio, circunstancia,
motiva el cuento; bien sea pasado, presente, real o ficticio; sobre mi persona,
sobre el vecino, el amigo, un personaje histórico, un perro, un gato o la
abuelita. Como puedes ver el tema y los personajes son variados; los personajes
abundan como el maíz en la cosecha y uno podría estar echando cuentos toda la
vida. ¿Te imaginas un cuentista anciano como de doscientos años
muriéndose y entonces se despide con un cuento frente a sus seres
queridos, antes que baje el telón?
¿Entonces, pasarías echando cuentos toda la
vida?
Hasta que aguante la necesidad, podría
responderte. Yo no niego que uno cumpla etapas y luego pase a otra
motivación y salte la talanquera a otro medio, a otro concepto…Es un asunto de
forma de vida para un cuentista prolifero que se acostumbra a escribir. Y
entonces diseña sus escritos, trabaja con las fechas y se pone a escribir según
se le antoje y le motiven. Un cuentista puede escribir sobre la infancia, la
adolescencia, los amores, las travesuras, las vivencias…yo digo, que los temas
son inagotables y nunca terminarías de tener cosas que contar. Además no somos
eternos y nadie pretende contar todo como si tuviera la maquina de escribir
pegada a la mano.
Yo si he notado que hay muchos cuentistas de
la sección que van y vienen y son muy buenos; escriben muy bien, son creativos,
ocurrentes…yo tengo mi lista y los aprecio mucho, porque me han distraído los
domingos con sus anécdotas y aportes. Eso se agradece. Y la verdad, es que no
me gustaría que se extraviaran. Hay una en particular: Una historiadora que
escribía cuentos sobre la población de Tapipa en Barlovento; hablaba de las
costumbres y tradiciones de su pueblo, de su historia y francamente eran
relatos súper interesantes y muy bien escritos. Considero que el Diario debería
tener contacto con sus cuentistas y pasar a una segunda etapa de rescate a esos
valores y talentos, con otra opción.
jueves, 25 de agosto de 2016
De vacaciones
Esa noche mi compadre Juan Linares se encontraba en su
negocio de venta de repuestos automotrices, que tiene en la parroquia Santa
Rosalía. No eran las siete de la noche y pensaba quedarse hasta las nueve para
terminar un inventario necesario y cuadrar sus cuentas, cuestión de poner en
orden sus actividades e irse de vacaciones a Oriente con su familia;
aprovechando el descanso escolar y las vacaciones de su mujer, quien es una
maestra dedicada a la docencia por más de veinte años.
Cuenta Juan que a esa hora, se aparecieron dos sujetos
que llegaron en una moto con una actitud muy nerviosa y sospechosa. A pesar que
tiene enrejado todo el frente del negocio y nadie puede entrar a agredirlo,
tomó su armamento y lo tenía tan cerca que los dedos jugaban con el gatillo.
Uno de los tipos se acercó mientras el otro se quedó
en la moto con el motor encendido y no había terminado de llegar cuando le
gritó: “…esto es un atraco”, apuntándolo con una escopeta como si fuera el
hombre del rifle, en una serie de vaqueros donde los muertos caen de los
árboles como fruta madura a punta de balazos.
Juan dice que no tuvo tiempo de pensar o decidir qué
hacer, entonces estiró el brazo y dejó salir como cinco balazos que impactaron
en el ladrón y lo dejaron como un colador en medio de su asombro. El hombre se
desplomó lentamente mientras miraba a su compañero de fechorías, quien aceleró
su caballo de hierro dejando un humo denso detrás y un ruido que se iba
persiguiéndolo como un espanto.
Juan salió inmediatamente, retiró la escopeta del
hombre y pudo ver la mirada extraviada en su rostro pálido y quizás soltando
los últimos fluidos de aire. Entró al
negocio después de percatarse de la soledad de las calles donde ni siquiera los
vecinos asomaron la cabeza por la ventana e inició una serie de llamadas al número
de emergencia policial. Le contaba al operador lo sucedido y este le respondió
que no tenían funcionarios ni unidades disponibles para apoyarlo y presentarse
en la zona, mientras el ladrón se ponía tieso como un bloque de hielo. Llamó a
su mujer a las dos horas para informarle lo sucedido a la vez de decirle que la
policía no había llegado. Volvió a llamar a emergencias y el operador le
recomendó que redactara lo sucedido en una declaración para el registro y que
por favor llevara al difunto a la morgue, porque no tenían furgonetas
disponibles. Cerca de las once de la noche se aparecieron dos motorizados con
una bandera blanca y se llevaron el cadáver del delincuente caído en funciones,
entonces, Juan hizo un cartel como a la media noche que decía “De vacaciones
hasta el 15 de septiembre”, cerró el negocio y se fue a su casa.
Un caimán enorme, en La Pastora
Un caimán
enorme, en La Pastora
Ese día parecía ser normal como cualquier otro en la
ciudad de Caracas. Era domingo y por lo general, uno siempre tiene una rutina.
Pero, casualmente al levantarme, me doy cuenta que había agua en casa, después
de cerca de 21 días sin el preciado líquido.
Entonces,
decidí no salir para dedicarme a lavar la ropa, pues uno no sabe cuánto tiempo duraría
la próxima carencia de agua; además de limpiar la casa, fregar todos los
peroles y otras menudencias. Lo cierto, es que mentalmente, me preparé para
dedicarme intensamente en mis labores domésticas, sin embargo, antes compré el
periódico de los domingos, que es uno de mis placeres de toda la vida; también
compré varias empanadas, frutas, conseguí pan sin hacer mucha cola en la
panadería de la esquina de Guanábano, jugos y entonces retorné a casa como un
relámpago para dedicarme a las labores domésticas.
Ya tenía
la ropa seleccionada por colores y entonces comienzo a llenar la lavadora y
noto inmediatamente un olor extraño en el agua, realmente repugnante, por ello,
tomé un vaso y capturé una muestra en el lavamanos, observando a simple vista
que el agua presentaba un color extraño verdi-marrón-amarillento muy feo. “¡Carrizo-exclamé-, con esa agua no
podré lavar la ropa blanca , porque los interiores se me van a poner marrones
como los del Dr. ese ,arqueólogo, que aparece en las películas metido en
pirámides y peleando contra cosas extrañas” Total que dejo que el agua corra ,
pensando que por el tiempo transcurrido sin liquido en las tuberías era la
causa del fenómeno, seguramente había mucho barro y debía esperar un rato para
que se limpiara. Pero no fue así. Comenzaron a salir sapos, culebras y muchos
gusanitos de esos que viven en agua estancada. De repente, me hubiese quedado
tranquilo, pero por la bañera salió un caimán como de dos metros que se sentía
como muchacho en piscina, aunque muy agresivo y amenazando con causar una
desgracia. Saqué toda mi valentía como si uno fuera el australiano ese que
pelea con caimanes y me fajé todo el día con el bendito caimán hasta que lo
molí a palo limpio. Como podrán imaginar no pude hacer mis cosas en casa,
porque el agua salía en muy mal estado y por otra parte, no tenía fuerzas para
pelear con otro posible caimán o una anaconda come gente, que me saliera por el
fregador o la ducha…
Mientras
observaba al caimán frio y tieso, me puse a pensar que la gente de Hidrocapital
debería ponerse a tratar las aguas blancas, antes de mandarla a los hogares…me
parece que evitaría una desgracia.
Fortunato, El mejor vendedor del mundo
Fortunato, El mejor vendedor
del mundo
Cuando vi. mi carro el lunes
por la mañana, casi me dio un infarto, porque le quitaron los cuatro cauchos,
violaron la maleta y se llevaron el caucho de repuesto, el gato, mi caja de herramientas, el cable auxiliar,
la llave cruz y una batería de repuesto
que tenía allí, por si acaso.
Además, los cacos
inescrupulosos abrieron el capó y dejaron tan solo el motor. También se
llevaron los faros delanteros y las micas traseras, destrozaron el tablero y no
se por qué no se llevaron los vidrios y
a cambio me dejaron 8 bloques sobre los cuales descansaba lo que había quedado
de carro. Sinceramente, no tenía ganas de lamentarme, porque estaba viendo un
esqueleto de carro como si fuese el despojo de un perro muerto.
Pensé que esos cacos son unos
sádicos, porque mejor se lo hubiesen llevado y uno no tendría que ver lo que
dejaron.
Un tipo que ha sido mecánico
toda la vida me ofreció plata por el motor y la caja, entonces le dije que si,
e hice la venta. Otro tipo que es compadre del mecánico, me dijo que me
compraba los vidrios, le dije que si y desplumó el carro. Luego pasó un
chatarrero y le vendí el chasis, Entonces, llamé a mi amigo Fortunato, quien es
vendedor de carros de toda la vida en La Florida y le dije, que por favor me ayudara a
conseguir un buen carrito para mi uso y poder reemplazar mi querido carrito
japonés.
“-¿Qué estas buscando, amigo?”-me
preguntó-. Yo le dije que buscaba un buen carrito, sin lujo, pero en buenas
condiciones y que no sea grande; también le dije que tenía la plata en efectivo
y que de conseguirlo cerrábamos negocio a brinco rabioso. Entonces, Fortunato
–que se dice que es el mejor vendedor del mundo, con múltiples diplomados, y
cursos en ventas-, me dijo que me visitaría y me ofrecería algo bueno. De esa
manera, se presentó en mi casa a las dos horas y me dijo que me tenía algo
bueno.
“Te tengo un tractor,
pequeño, de bajo mantenimiento y te puede servir para desplazarte en tu
municipio”-me dijo-.
¿Un tractor?-le pregunté- “Si mi hermano, con
los huecos que hay en este municipio y cerca de tu casa en La Pastora , lo mejor que te
puedo ofrecer, es un tractor”. Yo lo estoy pensando, no en balde, es el mejor
vendedor del mundo.
viernes, 8 de julio de 2016
Dialogar con Maduro, es muy difícil
Dialogar
con Maduro, es muy difícil
Ustedes saben que Maduro se quiere ganar el premio Nóbel
de la paz y entonces entiende seguramente que tal proceso es una papa pelada;
que con pegar cuatro gritos en cadena nacional llamando a la paz y pidiendo que
la oposición se siente a conversar resuelve el conflicto. Muy lejos de eso.
Resulta, que por un lado hace el llamado desesperado cuando lo OEA cuestiona su régimen y le pone la lupa analítica
a la situación venezolana y por otra
parte, evade medirse en un referéndum colocando todos los obstáculos posibles e
imposibles y además insulta, arremete, amenaza y promueve el cierre de la AN , en medio de un palabreo de
agresiones y alusiones sarcásticas, groseras, contra el Presidente de la AN , creando puentes rotos y
dificultades de comunicación. Es decir, que en vez de bajarle dos puntos a su
volumen de insultos, los incrementa como para que no haya dialogo alguno.
No es fácil para ninguno de los dos bandos políticos.: Tal
vez el gobierno vive su peor momento expresado en una feroz inflación que
parece no ser atendida con un 2% diario en su indicador y con una proyección de
aumento al 2,5% diario. Una cosa francamente insostenible que ocasiona
infartos, mal vivir, envejecimiento, angustia en una población que no tiene
acceso a la salud ni a los medicamentos, así la señora Canciller diga, se
imagine que Venezuela puede sostener tres veces su población, alimentarla y
todo lo pertinente. Y sin embargo, parece que Maduro vive en otro mundo; parece
que no salen a hacer mercado, parece que no necesitan medicamentos y no van a
una farmacia famélica de esas que no tienen nada; ni acuden a un hospital a
tratarse cualquier enfermedad por la puerta de emergencia donde se pasa el
trabajo parejo y la gente se muere de mengua antes de tiempo.
Por supuesto, que la oposición ha procurado buscarle salida
al problema que se vive, entendiendo que el gobierno comunista ha sido un
fracaso, que ha llevado al país a un deterioro general en un verdadero desastre
nacional, expresado en gente que se nos va del país porque no ve futuro;
expresado en escasez de productos, insumos, etc.; expresado en un mal
tratamiento del agua potable, en la carencia de empleo y en el convertimiento
de un país prometedor en menos que una república bananera de comienzos del
siglo XX, es un cuadro negro donde la corrupción manda, entonces la oposición
busca el referéndum para cambiar de gobierno y sistema, pero se encuentra-como
todos saben-, con la pared de la conchupancia, con el Poder que maneja el TSJ;
que maneja el CNE, que maneja la
Fiscalía y hasta la defensoría del Pueblo en un verdadero
mondongo que tranca la salida posible que permita superar el desmadre.
No es fácil para el pueblo que en muchos sitios la
desesperación por el hambre ha llevado a saqueos, trancas de vías, asaltos de
camiones y quien sabe que otra acción que se me pueda escapar en este momento,
pero es evidente que la desnutrición ha entrado en los hogares más pobres, que
no se consigue comida; que no se consigue arroz, ni pasta, ni harina, ni buenos
precios en lo que se consigue como si se estuviera viviendo el fin del mundo,
con un sueldito que no alcanza para cubrir las necesidades de la familia. No
quiero pensar en este momento cómo será el mes de diciembre, pero es evidente
que las tradiciones no serán cumplidas, porque todo indica que los precios
serán más altos con una inflación del 700% anual y una escasez de pronóstico
reservado.
Ahora como guinda a la difícil situación, el gasolinero de
Diosdado Cabello promueve un corte de cabezas a todo funcionario que no esté
con la revolución y que haya firmado para revocar al camarada Maduro. Una
verdadera cacería de brujas que ha arrojado varios despidos colectivos en varios
entes, especialmente en Corpoelec donde su Ministro-Presidente ha dado la orden
de botar a unos 40 venezolanos. Igualmente, el Gobernador del Zulia, -otro
militar de armas tomar-, ha dado la orden de quitarle la beca a un numeroso
grupo de estudiantes que disfrutaban de ese beneficio, porque firmaron contra
Maduro y así queridos amigos otras muestras muy simpáticas de manejo
revolucionario del conflicto que se vive en Venezuela donde nos quieren meter un
socialismo por el ano y sin vaselina, como le hacen a los muchachos con la
punta de un fusil para torturarlos cuando caen presos por protestar o quejarse
, sin protección de la Constitución Yo-al igual que el
80% de la población soy partidario que Maduro renuncie este año-, la torta que
ha puesto merece una acción de emergencia.
Ahora, a la hora de
dialogar…la agenda es muy complicada, pues no es fácil sentarse con un dictador
y solicitarle la libertad de los presos políticos y un cambio en la política
económica, cuando la mentalidad comunista se lo impide
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